Entre tendencias y creencias muy arraigadas, a veces resulta difícil elegir una rutina capilar adecuada. Muchas personas piensan que un tratamiento capilar con pH neutro es sinónimo de suavidad y de respeto por el cuero cabelludo. Sin embargo, esta idea merece algunos matices: un champú o un spray desenredante con pH neutro no siempre es el mejor aliado para tu cabello.
¿Qué es el pH?
El pH, o potencial de hidrógeno, mide el grado de acidez o alcalinidad de una sustancia. En una escala de 0 a 14, el valor 7 corresponde a un pH neutro. Por debajo de 7 se considera un pH ácido y, por encima, un pH alcalino.
Sin embargo, el cabello y el cuero cabelludo presentan de forma natural un pH ligeramente ácido, situado entre 4,5 y 5,5. Esta acidez desempeña un papel fundamental en el equilibrio y la salud de la fibra capilar.
¿Por qué un tratamiento capilar con pH ácido es beneficioso para tu cabello?
Contrariamente a lo que suele pensarse, no es el pH neutro el que mejor respeta el cabello, sino el pH ácido. Estas son las razones:
Protege la fibra capilar: un pH ácido mantiene bien cerradas las cutículas, las pequeñas escamas que recubren la fibra capilar. Como resultado, el cabello permanece suave, brillante y menos propenso a la deshidratación y a las agresiones externas.
Preserva el equilibrio del cuero cabelludo: al mantener un entorno ligeramente ácido, se limita el desarrollo de microorganismos responsables de la caspa o de las irritaciones.
El mito del champú con pH neutro
El pH neutro suele presentarse como "suave para la piel". Esto puede ser cierto para determinadas zonas del cuerpo, pero no necesariamente para el cabello. Un tratamiento capilar con un pH de 7 puede, en realidad, desequilibrar el cuero cabelludo, abrir las cutículas y hacer que el cabello se vuelva más apagado y áspero.
En Cair, nuestros tratamientos capilares están formulados para respetar la naturaleza ácida de tu cabello y de tu cuero cabelludo.
Nuestro champú con agua de arroz tiene un pH de 4,5, ideal para potenciar el brillo, alisar las cutículas y recuperar un cabello flexible y suave al tacto.
Nuestra mascarilla reparadora prechampú, con un pH ligeramente alcalino de 6,5, abre temporalmente las cutículas para facilitar la penetración de los activos en el interior de la fibra capilar. Un equilibrio sutil para una eficacia máxima.
Lo que debes recordar
Estos son los puntos clave que debes tener presentes para comprender mejor la importancia del pH en tus tratamientos capilares y en tu rutina de cuidado del cabello:
- El pH natural del cabello es ligeramente ácido (de 4,5 a 5,5).
- Un pH ácido cierra las cutículas, favorece el brillo y protege el cuero cabelludo.
- Un pH neutro no siempre es el más adecuado para el cabello.
- Nuestro champú con agua de arroz, con un pH de 4,5, respeta el equilibrio natural del cabello.
- Nuestra mascarilla reparadora prechampú, con un pH de 6,5, optimiza la penetración de los activos en la fibra capilar.
Aunque a menudo se pasa por alto, el pH es un criterio fundamental a la hora de elegir tus tratamientos capilares. Al optar por fórmulas adaptadas, como las desarrolladas por Cair, ofreces a tu cabello el entorno que realmente necesita.







